Una nueva oportunidad para consolidar las comunidades energéticas en Cataluña

Las comunidades energéticas continúan ocupando un lugar destacado en la agenda europea, estatal y también catalana.

Si el mes pasado la oportunidad venía de la convocatoria europea ENERCOM, orientada a desarrollar modelos de negocio sólidos de las comunidades energéticas, ahora la oportunidad la ofrece de nuevo la Generalitat de Catalunya, desde la Dirección General de Economía Social y Solidaria y el Cooperativismo, que ofrece una nueva oportunidad con las bases de los Proyectos Singulares 2026. Orden EMT/127/2026, de 29 de junio, por la que se aprueban las bases reguladoras que deben regir la convocatoria de subvenciones a proyectos singulares de la economía social y solidaria, y el cooperativismo en Cataluña.

La principal novedad es la creación de una línea específica para la transición energética: línea EnergètiqueESS.

El objetivo es ayudar a las comunidades energéticas ya constituidas a superar uno de sus principales retos: su consolidación, reforzando su estructura organizativa, ampliando los servicios que ofrecen y garantizando su sostenibilidad económica y social a largo plazo.

Si una comunidad energética dispone de una gobernanza participativa sólida, estas ayudas pueden representar un nuevo impulso. Permiten consolidar la estructura operativa, profesionalizar la gestión, reducir la dependencia del voluntariado y acelerar el despliegue de nuevos servicios energéticos.

Las ayudas también pueden facilitar la financiación de nuevos proyectos y actuaciones estratégicas, siempre que contribuyan a la consolidación del modelo de comunidad energética y se demuestre su viabilidad económica futura.

A tener en cuenta que el objetivo principal es impulsar proyectos transformadores de economía social y solidaria, y por lo tanto principalmente concebidos para apoyar el gasto corriente de personal técnico, gastos de estudios técnicos y económicos que validen sus planes estratégicos, partidas de comunicación y de participación social y gastos de alquiler de espacios. Las bases también permiten financiar inversiones en activos cuando estas están directamente vinculadas a los objetivos del proyecto y debidamente justificadas.

La subvención cubre hasta el 80% del presupuesto subvencionable. En las bases se definen los criterios de ponderación y por orden de importancia: la calidad y definición del proyecto (52 puntos), la viabilidad económica (26 puntos) y el impacto de empleo de calidad (22 puntos).

Por lo tanto, todas las candidaturas que presenten un proyecto bien definido con impacto en el territorio y con un modelo económico sólido estarán mejor posicionadas para optar a estas ayudas.

Por este motivo, es recomendable comenzar a preparar las candidaturas antes de que se abra la convocatoria, poniendo un énfasis especial en la elaboración de un plan de viabilidad económica sólido. Este es un aspecto que, a menudo, representa uno de los principales puntos de mejora de muchas entidades sociales sin ánimo de lucro y que será clave para demostrar la sostenibilidad del proyecto más allá del periodo subvencionado.

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